En nuestra sociedad existe demasiada información que se emite, en gran parte, a base de sonidos, a veces, indispensable para un normal desenvolvimiento de la vida diaria.
Teniendo en cuenta que los sonidos se reciben gracias al sentido de la audición, muchas situaciones cotidianas pueden resultar problemáticas para quienes están aquejados de sordera.
Acciones tan comunes como atender el teléfono, ver la televisión o abrir la puerta cuando llaman al timbre, pueden resultar especialmente difíciles para las personas sordas, puesto que la sociedad está diseñada por y para las personas oyentes.
La sordera es la dificultad o imposibilidad de usar el sentido del oído debido a una perdida de capacidad auditiva llamada hipoacusia cuando es parcial y cofosis cuando es total, también puede ser unilateral o bilateral. Así pues una persona sorda será incapaz o tendrá problemas para escuchar, esto puede ser hereditario o consecuencia de una enfermedad, traumatismo, exposición a largo plazo al ruido, o medicamentos muy fuertes y agresivos para el medio auditivo.
En la actualidad, la tecnología contribuye en muchos casos a solventar estos problemas y a reintegrar a las personas sordas a la normal actividad familiar, educativa, laboral y social.
En la era de la comunicación, donde la información vía telefónica, prensa, radio, TV, ha modificado el orden de valores vitales de la sociedad, un importante colectivo de personas afectadas de deficiencia auditiva en grado profundo, sus familiares y entorno social más cercano, sigue esperando el milagro tecnológico que rompa definitivamente las cadenas del aislamiento comunicativo de estas personas, y desgraciadamente muchos de estos avances técnicos se convierten en nuevas y crueles barreras fantasma de la comunicación, que impiden la realización, el acceso a la información y las relaciones interpersonales.
Las Barreras de Comunicación se definen como aquellos obstáculos, trabas o impedimentos que dificultan la libertad de acceso y comunicación de las personas que tienen limitadas las relaciones con el entorno mediante la audición y la lengua oral. Esto es especialmente importante si tenemos en cuenta que actualmente todo está mediatizado por la información.
La comunicación es primordial en cualquier comunidad porque todos tenemos la necesidad de compartir lo que sabemos, pensamos y sentimos. La comunidad de sordos crea un lazo muy fuerte entre si, pues su comunicación es muy cerrada ya que solo se da entre ellos, aislándose del contorno social, información mundial, nacional o regional inclusive del entretenimiento que los medios televisivos nos otorgan a los oyentes, tomando en cuenta las cadenas de Televisión que esta población afectada es minoritaria es discriminada por la TV y no son tomados en cuenta, los sordos refuerzan mas así su aislamiento social.
La televisión para las personas con discapacidad auditiva es, en líneas generales, la que proporciona los medios necesarios para acceder a la información, la formación y el ocio.
La televisión es una fuente de información imprescindible en el momento actual. De todas formas y aunque se ha avanzado mucho en este tema, la accesibilidad de las personas sordas a la información televisiva todavía no es todo lo buena que cabría esperar.
Existe en algunos países como España, Argentina varias técnicas que favorecen la accesibilidad, servicios de subtítulos o teletexto en algunas cadenas televisivas incluso han creado canales exclusivos para sordos, horarios de programas que serán subtitulados, o donde interpretes del lenguaje de señas participan.
Existen dos tipos de subtítulos como los subtítulos abiertos que se funden con la imagen, utilizados básicamente para traducir un idioma extranjero, por ejemplo en el cine, para introducir los titulares de una noticia en los informativos... etc. Se transmiten en emisión abierta de forma que cualquier telespectador puede verlos (no se suelen utilizar como medio específico para derribar las barreras comunicativas de las personas sordas). Y los subtítulos cerrados que son aquellos que se emiten en forma de datos codificados y se decodifican en el aparato del usuario, una vez que éste aya seleccionado la página en el teletexto de su televisor.
El teletexto es un servicio para las personas con discapacidad auditiva pues dadas las serias dificultades con las que se encuentra una persona sorda en su acceso a la información a través de la televisión, sería justo demandar las posibilidades que ofrecen los servicios de teletexto para compensar esas limitaciones.
En el caso de los intérpretes en la TV es un argumento difícil de defender ante las distintas televisiones, que manifiestan generalmente su disconformidad al respecto, justificando que la mayor parte de la población es oyente y alegando cuestiones estéticas. Por este motivo, la emisión de programas con intérpretes de lengua de señas se suele reducir a programas informativos y específicos para sordos.
Sin embargo, la situación óptima sería la emisión de programas específicamente dirigidos a las personas sordas y en los que utilizara la lengua de señas como modo de expresión principal. Televisión accesible no sólo significa recibir información general. Las noticias relativas a la comunidad de sordos deberían estar presentes de forma habitual en los medios de comunicación.
viernes, 18 de mayo de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario